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..y los potreros nos florecen en las manos, en la estampa de los sueños de mil patrias locales que bien caben en un beso o en una caricia, y la espera se nos hace prófuga de aquellas alegrías infantiles que añoramos y sabemos idas cuando el tunel del "progreso" se hizo tan oscuro como esa formación tan deformada donde nos enseñan que lo importante es trabajar y trabajar para comprar "cosas"...
En que momento llegamos tan cerca de Abril como para darnos cuenta que la memoria, lujo de los iluminados, nos sirve de muy poco, frente a las premoniciones aleatorias de un Malinche, un Cortez Amarillo, un Sandal, un Poro Poro, memorias que se contienen a sí mismas, y guardan con silencio, el devenir, el transcurrir, el fluir de los días y noches de una y mil generaciones...
"La resaca de los cerros se ha teñido de ceniza"... y las melodías cabalgan en brisas vagabundas que empolvan el mismo mantel de aquella tía canosa que ya no puede recordarnos, pero sabemos luciérnaga en noches en que los padres aún no llegan, y se demoran... Vuelven y regresan los colores, "ya está subiendo la primavera" ya se sube, ya se cuelga de las ramas, ya nos llama y nos convoca al amor de ser y estar sólo por ser y estar...
Los árboles y las flores deben seguir siendo esa inútil fuerza de la naturaleza, que es más fuerte que toda la utilidad que hemos inventado durante milenios para no sentirnos agredidos por la Luz...!!!!
..y los potreros nos florecen en las manos, en la estampa de los sueños de mil patrias locales que bien caben en un beso o en una caricia, y la espera se nos hace prófuga de aquellas alegrías infantiles que añoramos y sabemos idas cuando el tunel del "progreso" se hizo tan oscuro como esa formación tan deformada donde nos enseñan que lo importante es trabajar y trabajar para comprar "cosas"...
En que momento llegamos tan cerca de Abril como para darnos cuenta que la memoria, lujo de los iluminados, nos sirve de muy poco, frente a las premoniciones aleatorias de un Malinche, un Cortez Amarillo, un Sandal, un Poro Poro, memorias que se contienen a sí mismas, y guardan con silencio, el devenir, el transcurrir, el fluir de los días y noches de una y mil generaciones...
"La resaca de los cerros se ha teñido de ceniza"... y las melodías cabalgan en brisas vagabundas que empolvan el mismo mantel de aquella tía canosa que ya no puede recordarnos, pero sabemos luciérnaga en noches en que los padres aún no llegan, y se demoran... Vuelven y regresan los colores, "ya está subiendo la primavera" ya se sube, ya se cuelga de las ramas, ya nos llama y nos convoca al amor de ser y estar sólo por ser y estar...
Los árboles y las flores deben seguir siendo esa inútil fuerza de la naturaleza, que es más fuerte que toda la utilidad que hemos inventado durante milenios para no sentirnos agredidos por la Luz...!!!!






